Pero, ¿Qué gano con decir mis defectos?... NADA.
Ayer alguien me dijo algo que había querido escuchar, no precisamente de su boca, si no de quien fuera, ¿Y qué pasó?, no me lo creí, o no le creí, lo notó, me preguntó que porque había respondido así, le dije que por modestia, no fue la verdad, ni tampoco la que salió de su boca, sus ojos me decían que solo quería hacerme sentir bien.
Ayer alguien me dijo algo que había querido escuchar, no precisamente de su boca, si no de quien fuera, ¿Y qué pasó?, no me lo creí, o no le creí, lo notó, me preguntó que porque había respondido así, le dije que por modestia, no fue la verdad, ni tampoco la que salió de su boca, sus ojos me decían que solo quería hacerme sentir bien.


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