viernes, noviembre 09, 2007

BLA

Estaba sentada en esa banca tomando café como ocasionalmente lo hago los sábados al salir de la escuela, me sentía cansada y recordé al tomar un trago de mi bebida la noche anterior. Estaba acostada, con ropa ligera, fresca, mi piel percibía cada soplo del viento que entraba por mi ventana, aún así tenía calor, tu mano tomó mi hombro, habías llegado, sonreí al sentirte y voltee para ver tu rostro pero no lo vi, solo respiré ese aroma, aroma a café, como el que hoy estoy degustando, así de delicioso, de rico, de fuerte y suave a la vez, de sobrio y sensual.

Volví a la realidad después de recordar aquellos instantes, solo suspiré y me sentí cómoda como hace mucho no lo hacía, tenía ganas de volver a la cama y seguirte sintiendo, quería compartir momentos amenos contigo, respirarte, acariciarte sin verte, no quería idealizarte, solo mis manos deseaban recorrerte para sentir una piel suave pero masculina, tomarte de la mano y quizá salir de paseo a un bosque lejano o a la playa, si, mejor a la playa, la arena en la piel me resulta placentera, se amolda perfectamente a nuestra figura, un pie, una mano, el cuerpo; sentir su humedad, su textura, todo me resulta fascinante como el sonido del mar que es de lo más placentero que la naturaleza hubiese podido crear acompañado de tu voz que seguramente es como estar en casa, en territorio seguro, en donde no existen por qués ni tampoco la incertidumbre. De nuevo me sumergí en mi dimensión y decidí levantarme de aquella banca y seguir el camino, no defraudar a la rutina, siguiente parada: el trabajo.

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1 Comentarios:

Blogger orlystyles dijo...

eSE CAFE TENIA MESCALINA O ALGO PARECIDO?...

4:15 p.m.  

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